¡Atilana ha muerto!

ilustración de pistolero mexicano con dos armas cruzadas sobre el pecho

Los médicos de Saltillo, la capital, de la vecina Piedras Negras, de las más remotas ciudades de Durango, Ciudad Juárez, San Luis de Potosí o Zacatecas, no se atrevían a garantizarle a don Ismael Mier Castaño, que su mujer estuviera gestando a un varón. Le temían más que al mordisco de una serpiente coralillo, tal era su fama de colérico, al no ser la primera vez que algún inocente saliera de la hacienda con un puñado de plomo sembrado en las pompas. Razones de estadística contundencia para no asumir el riesgo del sexado. Era el tercer embarazo de su santa esposa y los dos previos, malos partos, le habían traído al mundo, a su mundo de jaripeo y pistoletazo, dos niñitas blancuzcas, hoy doncellitas almibaradas, a las que decía amar, y amaba dicen, desde una bronca distancia malhumorada.

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Leer más Publicado: Martes, 7.04.2009 | Ningún comentario | Almacenado en: Cuaderno de Viajes

El Alma de la Ciudad

Cuadernos de Eriteya se complace en reproducir, en esta y otras entradas sucesivas, los textos del periodista gaditano José Landi. Con su permiso, desempolvamos las líneas que hace ya algún tiempo preparara para el periódico El Mundo, con motivo de una serie sobre las ocho provincias andaluzas. Estos preciosos arrullos escritos tienen ya siete años, pero leyéndolos hoy, nos siguen pareciendo tan actuales y vigentes como nuestros propios sentimientos hacia esta tierra.
Nuestro más sincero agradecimiento a Pepe por permitirnos nutrir nuestro cuaderno con sus apuntes.

‘EL ALMA DE LA CIUDAD’

El mar es concebible sin Cádiz, por más que indigne al gaditano, que lo cree suyo porque su madre se lo dijo de pequeño. Es al revés. El mar es el dueño de su madre. La pequeña península de piedra se ha convertido, con el paso de los siglos, en una elegante anciana empeñada en vivir de espaldas «al maldito continente». Todo lo que es, todo lo que sabe, todo lo que ha visto, ganado y perdido la vieja Gades lo trajo, o se lo llevó, su infiel amante salino en el zurrón de las mareas. En su prisión de agua y luz, ya no quiere saber mucho de parientes, amistades, ni vecinos, de conveniencias, ni futuro. Han pasado años, ha tenido tiempo de cansarse de puro esperar que el mar le regale fidelidad y estabilidad -como si el Atlántico la tuviera-, que le devuelva las riquezas que le enseñó y nunca le entregó. Cádiz mira con la vista paralizada como las gaviotas hipnotizadas por el viento caliente. Así está. No tiene ojos más que para los brillos de las orillas.

Leer más Publicado: Miércoles, 25.03.2009 | 1 comentario | Almacenado en: Cuaderno de Bitácora

Revolución en la especie

Retrato de Charles Darwin anciano.

Hace poco se celebró el aniversario del nacimiento de Darwin, padre de Teoría de la Evolución. Realmente, creo que si el biólogo viviese en nuestros días la volvería a elaborar. Y propondría algo así como la Revolución de la Especie Humana.

En las últimas semanas se han comentado en los medios un par de noticias curiosas. La primera de ella es que una catalana se convertirá en el segundo turista espacial español en el año 2009. Se trata de un viaje de 2,5 horas que incluye un paseo de cuatro minutos, a 110 Km. de altura, con vistas a la Tierra. Despegará de Baja California y el viaje le costará 140.000 euros. Es la pasajera número 151 e irá acompañada de otras cinco personas y dos pilotos. En la información se explicaba que pronto estos viajes serían más frecuentes porque se estaban haciendo avances para abaratar los precios. Menos mal. Si yo quisiera pasarme unas horas de excursión por el espacio, tendría que estar trabajando alrededor de 140 meses y no gastar nada para poder pagarme el capricho. 140 meses son, redondeando, 11 años.

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Leer más Publicado: Jueves, 19.03.2009 | Ningún comentario | Almacenado en: Cuenta y Razón

Gigi Pernambucano

Ilustración en sepia de la estatua a Moderato Columela existente en Cádiz

A mi amigo Giovanni Massimiliano Orsini Baraldo nadie lo tuvo jamás por loco. Meritos hacía para ello, pero la aristocracia de su sangre, su finura de talento, su agudeza y cultura, sumadas a la apolínea apostura de su porte y su equilibrio estético, despanzurraban todas las tipologías clínicas de las locuras clásicas. Visitaba a distintos psiquiatras, en Italia, Alemania, Austria y Suiza, con una regularidad de ferroviario teutón, cada quince días, siguiendo los consejos de su abuela la princesa Carla Orsini, la que opinaba que no se podía jugar a estar loco, como si fuera un “dilettante”, y que una persona seria debía poseer un diagnóstico fiable, de un acreditado psiquiatra, de ser posible austríaco, que disipara toda duda sobre su locura manifiesta. Ella sabía muy bien que su heredero al título y a su exquisita fortuna debía vivir como un loco oficial, público y notorio, y no como un saludable excéntrico sin más.

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Leer más Publicado: Lunes, 2.03.2009 | 1 comentario | Almacenado en: Cuaderno de Viajes


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